El Universo, a gran escala, tiene una cierta estructura. Es cierto que en el cosmos hay bastante desorden, pero aún así, las estrellas y las galaxias no están todas revueltas en el espacio, así nomás, como una ensalada.
Y la fuerza predominante que impone esta organización a gran escala, hasta donde se sabe hoy en día, es la gravedad. De la misma manera que nuestra Luna gira alrededor de la Tierra por gravedad, el Sol también gira por gravedad alrededor del centro de la galaxia, y la galaxia también es atraída por gravedad hacia otras agrupaciones de masa mayores... todo siguiendo una especie de estructura "jerárquica". Pero vayamos por partes.
Partamos por nuestra casa. Nuestro planeta tiene una Luna. Aunque tranquilamente podría haber tenido dos, tres, varias, muchísimas, o ninguna. Mercurio y Venus, por ejemplo, no tienen ninguna. Marte tiene dos, pero son muy chicas y no son esféricas, son más bien como asteroides. Plutón (que hoy en día no se considera más un planeta, pero dicho sea de paso, de todas maneras) tiene una casi de su misma masa y tamaño, que se llama Caronte. De modo que prácticamente Caronte no gira alrededor de Plutón, sino que ambos giran alrededor del centro entre ellos.
Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno tienen decenas y decenas de lunas. Varias de ellas son más grandes que Mercurio, o sea, más grandes que planetas. Sin ir más lejos, nuestra propia Luna es casi del mismo tamaño que Mercurio. O sea que si estas lunas giraran directamente alrededor del Sol (sin estar ligadas a un planeta), ellas mismas serían propiamente llamadas “planetas”.
Es decir, en muchos casos tranquilamente podría decirse que ciertas “lunas” en realidad son planetas girando alrededor de otros planetas.
El punto al que quiero llegar es que la diferencia entre planetas y lunas es más bien una cuestión superficial de nombres. Lo que importa no es tanto si algo se llama “luna” o “planeta”, sino quién gira alrededor de quién, y por eso es mucho mejor la palabra “satélite”.
Cualquier tipo de cosa puede ser satélite de cualquier otro tipo de cosa. Por ejemplo, de la misma manera que hay planetas girando alrededor de estrellas, también hay estrellas girando alrededor de otras estrellas, estrellas girando alrededor de agujeros negros, asteroides girando alrededor de estrellas, de planetas o incluso de otros asteroides. Y como ya sabemos, incluso hay satélites electrónicos hechos por el hombre.
En resumen, hay satélites para todos los gustos. Lo única regla general entre todos ellos es que siempre tienen menos masa que el cuerpo alrededor del cual orbitan. Por ejemplo, la Luna gira alrededor de la Tierra porque la Tierra tiene más masa que la Luna, pero si por alguna razón la Luna empezara a ganar masa hasta tener mucha más que la Tierra, entonces nuestro planeta empezaría a girar alrededor de la Luna. Y lo mismo con la Tierra; ésta gira alrededor del Sol porque nuestra estrella es mucho más masiva. Si la distribución de masas fuera al revés, entonces el Sol giraría alrededor de la Tierra (y por lo tanto el resto de los planetas también, ya que la Tierra entonces sería el objeto más masivo del sistema solar).
Bien. Sigamos. La Luna gira alrededor de la Tierra. A su vez, la Tierra gira alrededor del Sol, arrastrando a la Luna, y a la par de otros planetas que también arrastran sus respectivos satélites. Y entonces surge la pregunta: el Sol, a su vez, ¿no será también satélite de algo, que sea aún más masivo?
¡Pero por supuesto que sí! El Sol orbita alrededor del centro de la galaxia, llevando todo el sistema solar con él. En otra entrada hablo con más detalle sobre las distancias y los tamaños a esta escala gigantesca, pero por el momento la cuestión es que, de la misma manera que la Tierra no gira sola alrededor del Sol, el Sol tampoco gira solo alrededor del centro de la galaxia; lo hace acompañado de millones y millones de otras estrellas, muchas de las cuales también tienen planetas girando a su alrededor.
O sea que cuando miramos el cielo despejado por la noche, muchas de las estrellas que vemos son el centro de sus propios sistemas planetarios, que se pueden observar con diversas técnicas. Y todos ellos, al igual que nosotros, giran alrededor del centro de la galaxia.
Pero a su vez, nuestra galaxia no es la única. Hay millones más, miles de millones. Cada una con su inimaginable cantidad de estrellas, sistemas solares, agujeros negros, planetas, lunas, asteroides, nebulosas, etcétera, etcétera…
Y de la misma manera que la Luna gira alrededor de la Tierra, y la Tierra alrededor del Sol, y el Sol alrededor del centro de la galaxia… también la galaxia gira alrededor de otras galaxias. Y a su vez también hay grupos de galaxias que (junto con otros grupos de galaxias) giran alrededor de a su vez otros grupos más grandes de galaxias, y así sucesivamente… hasta llegar a un límite.
El universo no es infinito. Es inmensamente gigantesco, pero no infinito. Tiene un límite. ¿Qué hay más allá? Miren, no les voy a mentir; la verdad es que a mí tampoco me queda muy claro. O mejor dicho, nada claro. Podría adelantar lo poco que entiendo, pero correría un alto riesgo de meter la pata hablando de más sobre lo que no sé.
Me gustaría dejarles algún enlace donde se explicara con cierta claridad y profundidad al mismo tiempo... pero lamentablemente todavía no le he encontrado ni para leerlo yo mismo. Si algún lector de este blog conociera una buena fuente y se apiadara de mí, le agradecería muchísimo que lo comentara.
Lo que sí puedo dejar por el momento es este otro enlace, desesperadamente recomendado. Es un mapa didáctico donde uno va haciendo click y se va alejando sucesivamente de la Tierra, hasta ver nuestra galaxia entera. Pero si uno sigue haciendo click, sigue alejándose hasta ver varias galaxias y así siguiendo hasta abarcar todo el universo visible. Los gráficos son muy simples, pero el sentido es que están a escala, y además, al pie de la página se acompaña el mapa con muchísima información adicional.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
3 comentarios:
Verdaderamente esupendo este post. Una información que nos impacta, como todo lo que se refiere a la magnificencia del universo. Siempre queremos saber qué hay más allá. Es una de las preguntas que han hecho avanzar al ser humano; hasta dónde podremos llegar?
Me encantó el enlace que muestra el universo en un radio de 12.5 años luz.
Va muy bien este blog, suerte. Saludos.
22 de julio de 2009 14:10
Muchas gracias, antares!
De todas maneras, la gracia del mapa es ir haciendo click sucesivamente en el botón que dice "Alejar X 20" (debajo del mapa, a la derecha); de modo que el radio parte en 12.5 años luz, pero va aumentando hasta cubrir todo el universo visible.
Nos vemos!
22 de julio de 2009 17:41
no entendi ... que es una luna?
muy buen blog shorsh .^^
22 de julio de 2009 19:43
Publicar un comentario en la entrada